Año 3, No. 6. Julio de 2001

Lograr la máxima participación de los estudiantes en una salón de clase, resulta ser todo un reto. La investigación educativa en el ámbito universitario ha indicado que, independientemente del grado de interés que los estudiantes poseen con respecto a un tema en particular, un docente sólo logra captar la atención y el interés de la tercera parte de los estudiantes.

Faye Borthick, de la Universidad de Georgia, ha trabajado a lo largo de su carrera académica por encontrar formas innovadoras para despertar en sus estudiantes un interés real por su aprendizaje y no un interés artificial limitado a pasar el curso o ser complaciente con su rol de profesora.

A partir del uso de la plataforma tecnológica WebCT, en un curso de Contabilidad, cree haber contribuido significativamente a despertar tal interés. Ello así, al promover la realización de diálogos sincrónicos entre pequeños grupos de estudiantes.

Mediante esta forma de trabajo, Borthick ha logrado una serie de beneficios. Ha flexibilizado el uso del tiempo y del espacio al permitir a los estudiantes participar en discusiones de clase desde sus casas. Dado que las aportaciones son vistas por todo en grupo, los estudiantes se preparan mejor para las discusiones, aportando comentarios relevantes. Lo que es más importante aún, ha logrado promover una participación mayoritaria, contrariamente a lo que ocurre cuando la participación es de forma presencial en el salón de clase, donde acaba centrándose en unos cuantos.

De esta manera, Borthick, además de centrar las actividades en la participación de los estudiantes a partir de las discusiones, les induce a poner en marcha procesos críticos de pensamiento y a generar un cuerpo de conocimientos. Su rol es el de facilitadora que guía a los estudiantes en un proceso de descubrimiento, de nuevos aprendizajes.

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