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Formación ética

 

 

La formación ética en el Tecnológico de Monterrey pretende que los estudiantes reflexionen, analicen y evalúen dilemas éticos relacionados con su persona, su práctica profesional y su entorno, así como respetar a las personas y el medio ambiente.

 


Además de observar como guía varios de los lineamientos que marca la Misión 2015 del Tecnológico de Monterrey, toda el área de Educación General y la formación ética en particular, se basan en las ideas de reconocidos pensadores humanistas y en las tendencias actuales en la elaboración de planes de estudio de universidades prestigiadas.

 

Entre las directrices teóricas que se consideraron para el diseño, las ideas de la filósofa norteamericana Martha Nussbaum, en su obra Cultivating Humanity: A Classical Defense of Reform in Liberal Education (1997), fueron seminales. En ella, la pensadora postula que toda educación que realmente tenga sus ojos puestos en el siglo XXI, debe contemplar tres aspectos:

 

  • Desarrollar la capacidad de reflexión crítica de sí mismo y de sus tradiciones.
  • Que el alumno se vea a sí mismo no sólo como un ciudadano de su comunidad, sino como un ser humano comprometido con el resto de la humanidad, empático y responsable de los otros a través del conocimiento respecto a las culturas no occidentales, las minorías sociales, culturales, religiosas, entre otras, y a la diversidad de género y orientación sexual.
  • Desarrollar la imaginación narrativa: la habilidad de poder imaginarse lo que es “estar en los zapatos” de otra persona diferente a uno mismo, es decir, la habilidad de poder descifrar a los otros a través de la imaginación.

 

Asimismo, se consideraron los planteamientos del sociólogo y pensador francés Edgar Morin, contenidos en su texto Los siete saberes necesarios a la educación del futuro (1999), en relación con los principios fundamentales que debe contemplar cualquier diseño curricular:

 

  • 1. Una educación que cubra la ceguera del conocimiento, al enseñar un saber que pueda criticarse a sí mismo.
  • 2. Una educación que garantice el conocimiento pertinente, al promover una “inteligencia general” apta para referirse al contexto, a lo global, a lo multidimensional y la interacción compleja de los elementos.
  • 3. Enseñar la condición humana: la educación deberá mostrar el destino individual, social, global de todos los humanos y nuestro arraigo como ciudadanos de la Tierra.
  • 4. Enseñar la identidad terrenal, a través de una perspectiva planetaria que es imprescindible en cualquier esfuerzo educativo.
  • 5. Enfrentar las incertidumbres. Enseñar que navegamos en un océano de incertidumbres en el que hay algunos archipiélagos de certezas y no viceversa.
  • 6. Enseñar la comprensión, la tolerancia y la apertura empática hacia los demás.
  • 7. Enseñar la ética del género humano, al enfatizar que además de las éticas individuales, existe una ética válida para toda la humanidad y que ésta es una exigencia de nuestro tiempo.

 

Por otra parte, se revisaron los esfuerzos de diseño curricular de algunas universidades de alto prestigio que documentaron e hicieron público su proceso, como Harvard, Yale, Stanford y Princeton. De sus ejemplos se observó lo siguiente:

 

  • Todas han incluido componentes de educación general y humanística en su currícula, independientemente del área de especialización del alumno.
  • Todas favorecen el enfoque formativo frente al informativo, es decir, no saturar al alumno de contenidos enciclopédicos, sino fomentar la reflexión en aras de lograr una visión humanista de su realidad.
  • Todas procuran diseños de asignaturas con un enfoque interdisciplinario que abordan un campo temático enfatizando diversas perspectivas.

La formación ética se desarrolla durante la estancia de los estudiantes de diferentes maneras: a través de cursos de ética obligatorios, mediante actividades de reflexión ética en cursos de otras disciplinas y a través de actividades cocurriculares, como se muestra en la tabla a continuación.


Área curricular

Cursos en el currículo

 

Educación a través del currículo (transversalidad)

 

Actividades cocurriculares

Ética

Competencias de egreso:
a) Reflexionar, analizar y evaluar dilemas éticos relacionados con su persona, su práctica profesional y su entorno
b) Respetar a las personas y a su entorno.

- Ética, persona y sociedad

- Ética, profesión y ciudadanía

 

- Otros cursos propuestos por los campus y autorizados por la Vicerrectoría
Académica y de Investigación.

La competencia ética se refuerza al incluir el debate explícito de problemáticas éticas vinculadas a la profesión en al menos dos cursos de cada carrera. Estos cursos, que se identifican con el atributo CETI, son impartidos por expertos en la disciplina profesional que han pasado por un proceso de capacitación en la construcción y moderación de debates éticos.

En las actividades estudiantiles cocurriculares, como las realizadas en grupos estudiantiles, difusión cultural y deportes, se concientiza acerca de la dimensión ética de las acciones que realizan los alumnos.

Además, la experiencia de aprendizaje de los alumnos se complementa con una amplia oferta de eventos culturales directamente vinculados al tema, con expertos y académicos reconocidos.

Como las conferencias “Ética, política y ciudadanía”, impartida por el escritor y filósofo español Fernando Savater, o “La utopía ética” que dictó el reconocido periodista colombiano Javier Darío Restrepo.

 

 

Ética Transversal

 

Existen dilemas que se nos presentan a diario en el ámbito personal, social y profesional. Estos dilemas pueden alterar el curso de acción de la vida de unos cuantos o de miles de personas, por lo que es necesario que los futuros graduados cuenten con las competencias fundamentales para hacer frente a los desafíos éticos propios de su  disciplina.

 

El Tecnológico de Monterrey trabaja en todos sus campus en un proyecto de ética transversal para tratar de construir una sociedad más justa, en la que los egresados de esta institución tengan las competencias éticas que trasciendan su vida estudiantil y se constituyan en sello de su vida profesional.

 

La ética transversal tiene como objetivo examinar  la dimensión ética en todas las profesiones mediante cuestionamientos relacionados con situaciones específicas, utilizando la resolución de dilemas éticos aplicados a las ingenierías, leyes, administración, sistemas, medicina, entre otras áreas profesionales.

 

La meta es que los estudiantes reconozcan la necesidad de utilizar el juicio ético aplicado a su profesión, distingan alternativas posibles entre diversos cursos de acción, articulen los valores, principios, derechos humanos y virtudes subyacentes en cada dilema y, finalmente, que formulen un juicio ético aplicado a una solución de cada caso analizado en clase.

 

Esta competencia se obtendrá mediante la habilidad de la reflexión ética aplicada, es decir, la utilización de principios éticos a través de la toma de decisiones en dilemas relacionados a su área de conocimiento.

 

Una estrategia institucional de suma importancia para desarrollar la capacidad de reflexión ética en los estudiantes se llevará a cabo durante el verano 2010, cuando 27 campus ofrezcan cursos de ética transversal para sus profesores.

 

Dicha capacitación brindará a los docentes las herramientas indispensables para que en sus clases, independientemente de la disciplina, incorporen reflexión ética aplicada a su profesión.

 

El área encargada de coordinar el proyecto de ética transversal en el Tecnológico de Monterrey es la Dirección de Educación General de la Vicerrectoría Académica y de Investigación.

 

Capacitación en Ética Transversal: http://sitios.itesm.mx/va/FEV/talleres.htm